Con arduinos y distintos sensores recolectamos los datos del entorno de prueba: humedad, temperatura y luminosidad. Los valores viajan por LoRa hasta un arduino que, mediante una API, los guarda en una base de datos; blockchain verifica los datos para evitar errores y darles confianza.
Al guardarse en tiempo real, permiten analizar la evolución del cultivo en el tiempo. Así podemos anticiparnos a lo que amenace a la planta (detección temprana) y aprender cómo evoluciona, para automatizar y mejorar su cuidado.




